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Una vez concluídos los festejos relacionados propiamente con la Navidad, ahora las baterías se enfocan a las celebraciones de Año Nuevo, en las que abundan rituales diversos para atraer la buena suerte, la fortuna y el amor.

También hay algunas costumbres propias de la región que se han mezclado con otras llegadas del extranjero que han adoptado carta de naturalización.

Muchas son las tradiciones en esta época, gran parte de ellas con sentido o significado religioso, pero también las hay que han surgido en determinada región o de alguna costumbre en particular pero han terminado por extenderse a toda la colectividad.

Una de estas tradiciones de reciente surgimiento (a principios del siglo XX)  y de la cual hablaremos Laboratorios Eudermic te habla hoy es la de comer 12 uvas junto con las 12 campanadas finales del año que termina. Se dice que es para atraer la suerte y para comenzar el año nuevo con el pie derecho.

Esta tradición mayormente se practica en la llamada Nochevieja o última noche del año, y se inició en Europa, específicamente en España, donde los productores de vid celebraban sus buenas cosechas comiendo 12 uvas, a las que llamaban las “uvas de la buena suerte”.

Ritual con gran arraigo

En España, de donde los mexicanos hemos tomado esta costumbre, es uno de los rituales más arraigados para celebrar el año nuevo, a tal grado que a la hora de las campanadas todas las radios y televisiones paran para juntos celebrar la entrada de año. Las emisoras y televisiones se visten de gala para acompañar a sus oyentes y espectadores y ser los primeros en felicitarlos.

Junto a las campanadas existen muchas leyendas, supersticiones y mitos que en cada casa varían y de un país a otro son muy diferentes.

En España dice la leyenda que se empezará el año nuevo con mucha suerte si se brinda a las 00:00 y en la copa de champán hay una sortija, si estás subido a una silla y al terminar las campanadas pisas con el pie derecho, si se lleva algo íntimo de color rojo y algún detalle prestado, etcétera.

Otra versión: para retar un bando de gobierno

De acuerdo con una versión que difundió la agencia EFE en 2012, la costumbre de las ‘doce uvas’, una tradición española extendida por numerosos países latinoamericanos, surgió a finales del siglo XIX para ridiculizar a la aristocracia y hacer caso omiso a un bando del Ayuntamiento de Madrid.

Al menos así lo sostiene el Consejo Regulador de la Denominación de Origen ‘Uva Embolsada del Vinalopó’, entidad alicantina que cada año abastece la Nochevieja con 120.000 toneladas de esta fruta.

Su presidente, José Bernabéu, ha explicado que su entidad ha logrado constatar, tras realizar un estudio pormenorizado de esta tradición y consultar periódicos de la época, que las ‘doce uvas’ tuvieron un origen tanto contestatario como satírico.

Al parecer, según relata Bernabéu, en las últimas décadas del siglo XIX las familias españolas de la aristocracia, influenciadas por sus homólogas francesas, tenían la costumbre de organizar encuentros privados con motivo del fin de año. En estos ágapes de alta alcurnia se servía champán y uvas, pero esas últimas solo tenían como fin “acompañar” a tal vino espumoso.

A esta tradición, vista por el resto de la población española como una exquisitez, se sumó en el tiempo —diciembre de 1882— un bando promulgado por el entonces alcalde, José Abascal y Carredano.

En este escrito municipal se criticaban y sancionaban algunas actividades “ruidosas” y de algarabía de los madrileños registradas durante las fechas navideñas.

“Molestos por dicho bando, los madrileños decidieron salir a la calle y, cogiendo como extremo contrario a su situación los ágapes sí permitidos de la aristocracia, optaron por comer uvas en la actual Puerta del Sol” coincidiendo con el 31 de diciembre, según sostiene el Consejo Regulador de la ‘Uva Embolsada del Vinalopó’. A partir de ese momento, las uvas de la Nochevieja se extienden y los periódicos recogen esta nueva tradición en sus rotativos.

Bernabéu ha indicado que el periódico El Imparcial, con fecha de 29 de diciembre de 1898, recoge en sus páginas que “los productores de uva promocionan las uvas de la suerte”.

Cuatro años después, este mismo periódico introduce una clave muy importante, “pues se hace eco de cómo la aristocracia ha asumido” la costumbre popular de las uvas de la suerte en sus ágapes. Es decir, las uvas dejan de ser un acompañamiento para ser un elemento imprescindible de la Nochevieja.

Otras creencias para el Año Nuevo

A esta reflexión sobre el origen de las ‘doce uvas’ se suman otras, como la creencia de que la tradición surgió en 1909 a raíz de una extraordinaria cosecha de uvas. Para dar salida a las mismas, los agricultores optaron por repartirlas y, a su vez, promocionar su consumo entre la población.

En otros países se acostumbra tirar todos los trastes viejos para dar paso a nuevos, y hay quienes salen a dar un paseo con maletas para asegurar muchos viajes en el nuevo año.

En fin, muchos rituales para recibir con buenaventura el nuevo año, pero lo importante para que nos vaya bien, a final de cuentas, es la constancia, la disciplina y el apego al trabajo.

Fuente: http://sipse.com/milenio/conoce-origen-ritual-de-las-12-uvas-en-ano-nuevo-67963.html

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